ENTRADA 35. El instituto de idiomas y la urgencia del cierre de ventas


Al comienzo del libro mencionamos lo que algunos gerentes de ventas esperan de un seminario: “Mi gente sabe mucho de ventas. Sólo necesito que les enseñe a cerrar”, dicen a veces. “Con gusto, pero primero aprenderemos juntos cómo se abre”, les suelo responder. 

Irónicamente la “urgencia de cierre” es la culpable de que muchos cierres se pierdan. Para ilustrar esto, veamos un ejemplo al que también podríamos llamar “La increíble historia de cómo un vendedor Liebre pierde a un cliente deseoso de comprar”.



Cuando nuestra hija Amalia iba a tomar un curso de inglés para seguir su carrera de Física en los Estados Unidos, encontró un anuncio que le pareció interesante de un instituto de idiomas. El entusiasta vendedor se ofreció a analizar con ella su oferta y Amalia le pidió que nos visitara con una muestra de los materiales, pero el vendedor dijo que esto no estaba permitido. Yo hablé con él, me ofreció visitarnos “en la comodidad de nuestro hogar”, y me preguntó: “¿Quién decidirá sobre la compra?” Le respondí que mi hija y yo. “¿Piensan decidir hoy mismo?” Le respondí que no, pues estábamos apenas comenzando a mirar opciones.

Insistí en revisar el material impreso y audiovisual. El vendedor me respondió que no estaba permitido. Entonces pedí hablar con su supervisora, quien me repitió que le gustaría visitarme “en la comodidad de mi hogar”. Y, como siguiendo un guión inflexible, me hizo las mismas preguntas: “¿Quién decidirá sobre la compra? ¿Piensan decidir hoy mismo?”. Le insistí en la importancia de traer algún material para juzgar de primera mano y me respondió que no estaba permitido.

Conclusión

Como el instituto de idiomas no atendió nuestra inquietud ni volvió a comunicarse, continuamos investigando y examinamos algunas demostraciones de otras instituciones, hasta decidir la compra... ¡que por supuesto no fue a ese instituto!

¿Por qué una empresa hace un costoso esfuerzo de marketing (creación del producto, publicidad, formación y mantenimiento de equipos de supervisores y vendedores) para dejar ir a un cliente que sí desea y necesita comprar, y que ya había hecho una primera selección positiva a favor de esta empresa?

En los vendedores del instituto de idiomas vemos los errores de tres de los personajes de las fábulas:

  • Su concepción sobre la misión del equipo de ventas era errada: no buscaban satisfacer las necesidades y deseos de los clientes para ganarlos, sino venderles a toda costa. Como el Chimpancé, buscaban cierres de ventas inmediatos… o no valía la pena.

  • Iniciaron con una ventaja (su oferta nos gustó más), pero se durmieron como la Liebre.

  • Su táctica (presentación de ventas) era amable pero acartonada. Todos preguntaban: “¿Van a comprar hoy?” Y repetían: “En la comodidad de su hogar”.

  • Escudándose en sus políticas, se negaron a ofrecer pruebas tangibles sobre su calidad. No tenían un ejemplar de demostración (con una selección de los contenidos y ejercicios). Y nunca nos volvieron a llamar: les faltó iniciativa, como a la Marmota.


¿Qué habría hecho el Halcón? Pedir a un cliente el material para presentarlo, o mostrar su propio ejemplar y hablar con autoridad sobre su experiencia, como alumno del curso.
    Pero, aparentemente, ni el vendedor ni su supervisora creían en el producto (al parecer no lo habían probado ni comprado).
En este caso, su publicidad nos atrajo más que otras y nos hizo sentir que la empresa y su producto eran interesantes. Seguramente habríamos pagado el precio, si lo veíamos adecuado. Es decir, otras variables del marketing (publicidad, distribución, y tal vez hasta el producto y el precio) funcionaron.
    Sólo falló el proceso de la venta, al dejar ir un cliente casi listo para comprar
. ¡Tal vez pensaban que vendían de manera correcta y lo contrario sería “vender al revés”! ¡Un comportamiento frenético y desenfocado... con planes mal diseñados (como los del vendedor Chimpancé) y mal ejecutados (como los del vendedor Liebre)!

ENTREGA 34. Ejercicio 3 Cómo ganar clientes para un producto muy novedoso

Lee el siguiente texto y en tu libreta responde las preguntas:

Imagina un caso similar en el que tu empresa debe vender un nuevo equipo o locales en un centro comercial creado con un concepto muy avanzado, o una importante y novedosa inversión en publicidad, o un nuevo programa informático, entre otros.


  1. ¿A quiénes les venderías, pues la mayoría aún no se convence de comprar?

  2. ¿Cuál será la misión de este equipo de ventas?

  3. ¿Qué estrategia integral diseñarías para orientar al equipo en su tarea? Esta estrategia les permitirá atender y responder a las necesidades, deseos, dudas, dificultades y temores de los clientes. garantizando al mismo tiempo que se alcancen los objetivos de marketing de la empresa.

En los caminos quinto y sexto veremos algunas propuestas para el manejo acertado de casos como este, y observaremos cómo se integra la venta con las demás estrategias de marketing. Así comprenderemos cómo el Modelo NAICDASE, que es el tema central del libro, nos ofrece un enfoque mucho más acertado.

¿Cuáles son los errores y los aciertos de un vendedor como Bill Gardner? Conclusión de los ejercicios 2 y 3

Volviendo a Gardner, antes oíamos decir: “Bill ha llevado su juego hasta la cumbre”; o quizás: “Es tan hábil que puede persuadir a la gente a comprar contra sus intereses”. Pero hoy los Vendedores Halcones opinan: “Sus hazañas son dudosas y contraproducentes, y bajo un nuevo esquema salarial, merecería que le redujeran las comisiones por ventas: tal vez Bill merece una reducción en sus ingresos”.i

¿Cuál fue la principal “virtud” de Bill Gardner? Es evidente que demostró energía. Y esta siempre es esencial en el campo de las ventas. Bill no se parece a aquel cobarde que preguntaba tímidamente después de tocar la puerta del cliente: “¿No van a comprar computadores... casas... libros... pauta publicitaria...?” Y que luego le confesaba a su amigo: “Durante mi primer año en el negocio vendí muchas cosas”. Cuando lo escuchó su amigo, sintió admiración por él. Pero luego comprendió su tragedia cuando oyó su explicación: “Sí, durante mi primer año vendí mi automóvil, mis muebles de comedor y mi argolla de matrimonio para comer”.

Es obvio que Bill tuvo energía. Pero esta clase de energía con frecuencia se frustra, y no da los resultados esperados, si surge de una definición equivocada de la misión del vendedor. Lo que buscan los vendedores como Gardner no es satisfacer clientes rentables para ganarlos y convertirlos en clientes fieles, sino "venderles el producto, buscando el cierre como sea”. 

Y esto, más temprano que tarde, conduce al fracaso. Un vendedor que actúa como Bill puede lograr algunas ventas a corto plazo, pero difícilmente ganará clientes fieles que le compren de nuevo, y muy raras veces logrará que sus clientes lo recomienden con otras personas. 

Y lo que es peor: muchos clientes que tal vez pensaban comprarle, acabarán descartando la idea (¡como le sucede a Abdú Alí, el egipcio!), pues sus estrategias equivocadas los alejan.ii

i Ibid., p. 120


ii A propósito, FIERMAN en su artículo no menciona si Gardner lograba altos niveles de ventas y fidelización de clientes con sus estrategias. Parece dudoso.


ENTREGA 33. Juzgar y elegir en busca de la misión, ¿qué opinas de este vendedor?

Buenos días, amigos. 

Hoy llegamos a uno de los núcleos esenciales de EL VENDEDOR HALCÓN, SUS ESTRATEGIAS.

La discusión que sigue siempre ha arrojado puntos de vista sorprendentes durante nuestros seminarios. Están todos invitados a aportar sus ideas.


Ejercicio 2. Juzgar y elegir en busca de la misión, ¿qué opinas de este vendedor?


Lee el siguiente texto y en tu libreta responde las siguientes preguntas:

En un artículo de Fortune comentaba Jaclyn Fierman la afirmación de Bill Gardner, quien trabajó en la IBM durante 23 años: “Yo le vendí sistemas (computadores, programas, periféricos, entre otros) a gente que no los deseaba, no los necesitaba y no podía pagarlos”.i



  1. Si tú fueras el jefe de este vendedor, ¿qué harías con él?

    1. ¿Le entregarías el mercado más difícil?

    2. ¿Lo ascenderías a supervisor?

    3. ¿Lo someterías a reentrenamiento?

    4. ¿Lo despedirías?

    5. ¿Lo pondrías como ejemplo para todos?

  2. ¿Por qué? Sustenta tus decisiones, eligiendo entre estas u otras opciones que desees proponer.

Al desarrollar este ejercicio, durante nuestros seminarios los participantes suelen proponer con entusiasmo sus opiniones. Muchos optan por entregarle el mercado más difícil a este vendedor, poniéndolo además como ejemplo para todos, y aun ascendiéndolo. Sustentan su decisión en que las compañías necesitan este tipo de vendedores, aguerridos e intrépidos, orientados al cierre de ventas. Otros, casi siempre la mayoría, prefieren reentrenarlo. Afirman que esa estrategia, aparentemente muy exitosa, es peligrosa para la empresa, pues a la larga trae clientes descontentos y problemas de cobro de cartera. Muy pocos optan por despedirlo, por razones similares.

Lo interesante de este ejercicio es que nos permite observar cómo estas opiniones reflejan una forma diferente de ver la misión del vendedor. Para comprender mejor esto, recordemos que durante los primeros años de la carrera de Gardner, cuando la IBM acababa de crear su computador personal (PC), sólo existían los grandes computadores centrales o mainframes en las empresas, universidades e instituciones gubernamentales. El reto era ganar clientes para el nuevo producto, convenciendo a miles de empresarios, comerciantes y profesionales de que este aparato sí era para ellos. El siguiente ejercicio nos ayuda a comprender mejor esto.


i FIERMAN, Jaclyn. The death and rebirth of the salesman. En: Fortune. Vol. 130, No.2 (jul. 1994); p. 120.


ENTREGA 32. ¿De dónde salen tus resultados? Una mirada a tu forma actual de trabajar

 Para desarrollar tus estrategias de Halcón es esencial que ahora definamos juntos tu misión.

Pero antes reflexionemos sobre lo siguiente:

  • Tus resultados nacen de tus acciones diarias: quien no se encuentra con sus clientes, no logra cierres de ventas.

  • Y tus acciones sólo dan resultados duraderos si se encadenan en rutinas exitosas: llamar a algunos clientes en forma ocasional no da resultados.

  • Ahora bien, una rutina sin un plan inteligente, que ayude a ganar clientes satisfechos, no te sirve.

  • Y tus planes inteligentes requieren de actitudes ganadoras: un plan que se apoye en actitudes equivocadas no funciona.

  • Finalmente, como se ilustra en la figura 3.1, tus actitudes ganadoras sólo pueden surgir cuando desarrollas, vives, sientes y aceptas la filosofía o concepción correcta de la venta (el paradigma acertado sobre tu misión), que será el tema en este camino.

Figura. El paradigma acertado sobre la misión como fuente de tus resultados


Muy pocos vendedores reconocen su verdadera misión

En el primer camino vimos cómo el vendedor Halcón es quien planea inteligentemente y actúa con éxito.

  • Sin embargo, muchas empresas y vendedores (y algunos cursos de ventas enfocados principalmente hacia las “técnicas de cierre”) concentran los esfuerzos por mejorar en las acciones y las rutinas.

  • Otros examinan también las actitudes,

  • pero sólo unos pocos llegan hasta la filosofía o concepción de la venta, para comprenderla y vivirla.

Sólo estos están en capacidad de reconocer y aceptar con entusiasmo la verdadera misión del vendedor.


¡Y es que sólo quien comprende su verdadera misión, es capaz de percibir y aprovechar sus mejores oportunidades!

Por tanto, es esencial que comencemos por comprender y aceptar la misión del vendedor. Pero, ¿cuál es esa misión? Este concepto es tan importante que te invito a que nos acerquemos a él paso a paso. Para empezar, recordemos lo que algunos gerentes de ventas dicen a sus vendedores al terminar sus reuniones: “¡Señores, la calle los espera: salgan a cumplir su misión!”

¿Cuál se supone que es esa misión? Cuando discutimos este tema durante nuestros seminarios, invito a los asistentes a que presenten propuestas. La respuesta que recibo en el 90% de los casos es esta: “¡Pues vender! Es obvio que la misión del vendedor es vender, lograr cierres”. ¿Cuál es el error fundamental que se esconde detrás de esta propuesta? Los siguientes ejercicios nos ayudarán a descubrirlo.

ENTREGA 31. Tercer camino. Reconoce y ama tu verdadera misión

  Objetivos del tercer camino

1. Reconocer cómo las acciones exitosas en ventas, y los planes y actitudes que las orientan, surgen de una concepción acertada de la misión del vendedor. 

2. Tomar conciencia, en forma crítica, de tu paradigma actual de la venta (la forma consciente o inconsciente como hoy concibes tu propia misión). 

3. Descubrir y comprender tu verdadera misión como vendedor y la forma como esta se articula con los planes de marketing de tu empresa y con tus propios planes para convertirte en un vendedor Halcón. 

4. Vivir de nuevo “Una pausa en el oasis” con el ejercicio de relajación y visualización “Mi energía y mi misión”.



Panorama general


En este camino abordaremos la forma como concibes tu misión, que es uno de los modelos mentales o paradigmas esenciales en tu carrera: si la concibes bien, te guiará para acertar y triunfar como vendedor Halcón. Examinaremos luego la forma equivocada de concebir esa misión y comprenderemos por qué es la causa de muchos fracasos, en los planes de ventas.

De hecho, para muchos vendedores Chimpancés, en su urgencia por “vender”, el cliente acaba siendo un estorbo, al que hay que presionar, lo cual produce rechazo y pérdida de ventas. Por ello, observaremos cómo la comprensión y la satisfacción del cliente son el centro y la finalidad de la misión del vendedor Halcón, así como su secreto para triunfar. 


















ENTREGA 38: La auténtica y productiva misión del nuevo vendedor Halcón

Podemos concluir que: Tu misión como vendedor Halcón es ayudar a las personas y organizaciones a alcanzar la satisfacción de sus necesidades...