ENTREGA 16: Segundo camino; Tu capacidad de percibir, comprender y crear

Tu capacidad de percibir, comprender y crear

¿Por qué Dios le dio al vendedor dos oídos, dos ojos y una sola boca, igual que al resto de los mortales? ¡Para escuchar y percibir el doble, y hablar la mitad!

Sabiduría popular

Objetivos del segundo camino

  • Tomar conciencia de tu principal recurso como Halcón (tu mente), y de cómo la manejas, comenzando por tu capacidad de percepción.

  • Comprender tus paradigmas y modelos mentales, la forma como influyen sobre ti, y cómo los puedes ampliar para descubrir allí tus mejores oportunidades.

  • Reconocer cómo manejan los diferentes vendedores su pensamiento estratégico, su intuición y su creatividad (y cómo los manejas tú), para comprender por qué fallan tantos planes de ventas.

  • Al trabajar los primeros ejercicios de casos, comenzar a vivir la experiencia de “sentirte a ti mismo”, dejando fluir tu energía para aprender en forma intuitiva.

  • Vivir un nuevo ejercicio de relajación y meditación.

Ahora examinaremos la forma como hoy manejas tu recurso más importante, que es tu propia mente, pues es allí donde están las claves para tus estrategias de venta exitosas. Para comenzar, revisaremos dos importantes aspectos de tu actividad mental: 

1. Tu capacidad de percibir y escuchar a tus clientes y a tu entorno. 

2. Tus modelos mentales o paradigmas, con los cuales interpretas esas percepciones.

Tu percepción y tus paradigmas: ¿herramientas… o trampas?

Primera herramienta (…¿o primera trampa?): Abdú Alí, Zayed y el mecanismo de la percepción. UN PASO delante de tu competencia: 

Imagina que tu empresa te encomienda que observes en sus sitios de trabajo a los vendedores de Egipto (el país más antiguo del mundo árabe, con 5000 años de rica historia) y luego a los de Emiratos Árabes Unidos (el más moderno de la región, y uno de los más ricos).

Viajas primero a Egipto. Visitas los centros comerciales y los “souks” (bazares), y te encuentras con un vendedor a quien llamaremos Abdú Alí, y con sus colegas, que aún usan vestimentas como las que vemos en las películas sobre el tiempo de Jesús y sus discípulos.

Abdú, que ofrece pequeños recuerdos, te saluda amablemente en varios idiomas tratando de adivinar tu país de origen. Luego observas con atención su diálogo con Luigi, un turista italiano que te acompaña: Abdú le pregunta su nombre… y a partir de este momento comienza una presión constante, con una estrategia de precios que desconcierta a Luigi, pues no sabe cuál es el justo valor. Abdú no se interesa mucho por conocer las necesidades de este cliente o por saber si desearía comprar un recuerdo, o un adorno, o un pequeño obsequio, o un regalo valioso: ¡sólo intenta venderle SUS productos!

La mirada y el lenguaje corporal de Luigi al principio revelan expectativa, interés y deseo de saber más. Abdú capta estos mensajes, pero los “desperdicia”, pues sólo presiona para “sacar el pedido”. Luigi se “cierra”, mostrando desconfianza. Pero Abdú continúa acosándolo con su única táctica: bajar cada vez más el precio, sin averiguar si el cliente lo desea. Desesperado, termina pidiendo sólo 10 ó 12 libras egipcias (menos de tres dólares) por lo que al principio “valía” 100. Luigi piensa entonces que cualquier precio que pague es caro y finalmente se zafa. Abdú intenta retenerlo, pero observa cómo Luigi se aleja, para caer en manos del vecino que ha escuchado y decide probar suerte, con igual resultado. Y así, muchos turistas que te acompañan te confiesan que, con excepción de unos pocos objetos de bajo precio, han acabado por renunciar a la compra en Egipto, pues, no sólo los regalos de buen gusto escasean, sino que además se sienten presionados y desconfían de las ofertas que les hacen.

Tú entonces reflexionas, tomas nota de lo que has observado en Luigi (expectativa, interés inicial, luego desconfianza y casi angustia). Te preguntas por qué Abdú Alí y sus colegas no perciben estas señales en sus clientes, y por qué, al igual que el vendedor Chimpancé, emplean estrategias tan equivocadas.


Luego viajas a Dubai y te encuentras con João y Marília, una pareja de jóvenes brasileños. Nadie intenta venderles en las calles. Ellos visitan la feria anual del mundo oriental (Global Village), y los hermosos centros comerciales del emirato. Se detienen en un local, observan la mercancía atractiva, bien exhibida, a precios justos, con variedad de estilos y tallas. Hablan con un vendedor emiratí a quien llamaremos Zayed, quien con su traje árabe (chilaba), los escucha, les muestra sus productos, los asesora, les informa los precios (casi nunca son negociables pero son justos y a veces bajos)…y finalmente les ayuda a comprar, asegurándose de que queden realmente satisfechos.

Tú observas en João y en su esposa su lenguaje no verbal, sus miradas, su expectativa, su interés y su agrado. Y estudias las estrategias acertadas de los comerciantes y sus vendedores.

Así, llegas a la conclusión de que los vendedores Chimpancés, como el egipcio Abdú Alí, no saben percibir las señales ni el lenguaje corporal de sus clientes, y además manejan un modelo mental equivocado acerca de lo que es vender con éxito. Por el contrario, Zayed el emiratí sabe observar y escuchar, y tiene claro cuál es el modelo mental que lo guía en sus estrategias de ventas.

Entonces, reflexionas tomando nota en tu libreta, y llegas a la conclusión de que para Abdú Alí la percepción es una trampa que le impide comprender su realidad y a su cliente, mientras que para Zayed es una herramienta que le ayuda a ganar clientes.

Tu percepción de Halcón, 
un secreto para triunfar

Estas “historias”, en las que con fines didácticos he descrito a dos personajes “extremos”, las documenté durante un viaje de observación entre diciembre de 2007 y enero de 2008. La mayoría de la población en la República Árabe de Egipto no es árabe sino camítica. Sin embargo, desde el siglo VIII su cultura y religión dominantes sí lo son. Por otra parte, Emiratos Árabes Unidos estaba habitado hace menos de medio siglo por pescadores y bandidos y se llamaba Costa de los Piratas. El liderazgo de sus dirigentes ha logrado que en pocos años el país se convierta en un referente mundial. Mientras las reservas de petróleo de Abu Dhabi (la capital) ascienden a 92.200 millones de barriles, las de Dubai, su emirato más destacado, “sólo” son de 4.000 millones. El petróleo y el gas tan sólo representan el 3% de su Producto Interno Bruto, según Emirate Business (15 de diciembre de 2007). El resto de su riqueza la deriva del turismo, el comercio, los bienes raíces y los servicios financieros. El emirato es tan rico que ni sus ciudadanos, ni sus residentes, ni el comercio, pagan impuestos.

ENTREGA 15. ¿Qué aprendimos en el Primer Camino?

Comencemos por recordar los términos y conceptos clave

Repasa estos términos y escribe en tu libreta qué significan en tu trabajo de vendedor y qué compromiso haces contigo mismo:

· Actitud triunfadora
· Energía (dejar fluir)
· Espíritu de Halcón
· Estilos de trabajo y niveles de preparación
· Estrategias de ventas
· Onda cerebral alfa
· Planeación
· Relajación y visualización
· Tiempos turbulentos
· Tipos de vendedores
· Yo uno (mente racional)
· Yo dos (mente intuitiva)


Revisión: ahora, pregúntate: 

¿Qué he logrado en el primer camino? 


· Has comprendido los cuatro estilos diferentes de trabajo, preparación, planeación y acción de muchos vendedores, tanto en los tiempos de auge como en los difíciles. También cómo y por qué producen resultados diferentes. 

· Has analizado a cuál de estos estilos responden tus estrategias actuales (acertadas o erradas), y qué resultados te han producido hasta ahora.

· Has comprendido que los resultados superiores requieren de tu parte voluntad, decisión, confianza, fe y esfuerzo constante.

· Finalmente, has disfrutado de “Una pausa en el oasis”, por medio del ejercicio de relajación y visualización "El vuelo del Halcón", que te ha animado a sentir y vivir tu yo interior. Así, has comenzado a dejar fluir toda tu energía creativa.

ENTREGA 14. EMPIEZAN LAS MEDITACIONES

 
Más allá de las instrucciones y de las reglas
 
El instructor norteamericano Tim Gallwey observaba con preocupación el difícil proceso de “aprendizaje” de muchos principiantes de tenis, golf y otros deportes. Sus alumnos se “esmeraban” por seguir las instrucciones verbales y “copiar” el “modelo de comportamiento” del instructor, casi siempre con muy pobres resultados, que finalmente acababan frustrándolos y desanimándolos.
 
Nos cuenta en sus libros Gallwey cómo llegó a una conclusión importante: todos los seres humanos tenemos dos "yoes" dentro de nosotros. El "Yo uno” (racional) nos da instrucciones, normas y guías... a veces hasta desesperarnos. En cambio, el "Yo dos" (intuitivo y creativo, más cercano al centro de nuestro propio yo) prefiere actuar, sentir los resultados y aprender de ellos.
 
Inspirado en su descubrimiento, Gallwey anima el aprendizaje de sus alumnos de tenis, golf, o esquí. Una clase típica suya tiene muy pocas instrucciones: al alumno se lo invita a aquietar y serenar su mente, dejando que su energía fluya, evitando “controlar el juego” con “órdenes”. Así, desarrolla nuevas formas de conciencia, para aprender con toda su mente y su cuerpo (no sólo con su razón).
 
Tim anima a sus alumnos a sentir, no a pensar o analizar. La clase podría desarrollarse así: “Siente el movimiento de la pelota: percibe si viene de frente, o ascendiendo, o descendiendo. O: percibe con todos tus sentidos la bola y el palo de golf, o el esquí. Siente lo que estás logrando (acertado o errado, no importa)”. Esta experiencia guía al alumno en su descubrimiento y en la creación de fortalezas y estrategias exitosas. La clave consiste en acallar la mente racional, para dejar fluir la energía mental y física.
 
Los occidentales hemos recibido por siglos una educación excesivamente racional y verbal. Pero la razón es sólo una parte pequeña de nuestra mente... y ni siquiera la más poderosa: con frecuencia, la mente racional nos bloquea para actuar en la forma apropiada. Por eso, a veces es conveniente silenciarla. Por ejemplo, Tim anima a sus alumnos de tenis a gritar, siguiendo el movimiento de la pelota: “¡Golpea, rebota, golpea, rebota!”. Así, al encontrar ocupado su canal preferido de comunicación (las palabras), la mente racional entra en una especie de letargo y cede el control a la mente intuitiva.
 
Entonces, ¿qué tal si ejercitamos un poco nuestra mente intuitiva? Para quienes hemos sido educados al estilo occidental, no es fácil lograrlo al principio, sin ayuda. Por esto, te invito a que te apoyes en una herramienta muy eficaz: la meditación.
 
 
Una pausa en el oasis: Primera meditación. El vuelo del Halcón

Escucha la primera grabación. 






Luego toma nota en tu libreta: qué viviste, qué descubriste, cómo te vas sintiendo y cómo fluye tu energía mental y emocional, cuando estás en “onda alfa”.
 
¡Y ahora, deja fluir tu energía de Halcón!

Lo que acabas de vivir es la apertura a una nueva forma de percibir y pensar, que te puede enriquecer grandemente. A continuación, encontrarás otras guías y ejercicios esenciales sobre este proceso.
 
Imagínate frente a un “cliente difícil”. Hasta ahora no has alcanzado con él una comunicación clara y fluida (no has logrado comprender bien sus necesidades, sentimientos y valores). Y a él no lo convence aún tu propuesta, pues no la siente motivadora ni atractiva.
 
¿Qué harás entonces? Comienza por dirigir tu atención a otro aspecto de tu trabajo, dejando por ahora de pensar en el cliente. Identifica algunas condiciones que estén bloqueando tu creatividad: tal vez las metas que te exige la empresa o tú mismo, o los resultados económicos que esperas de esta venta, o el proceso que crees que debes seguir…. Imagina que todas estas ideas y pensamientos (manejados por tu Yo uno), son como un sombrero de aspecto serio y oscuro: siente cómo te angustian.
 
Y ahora, para dejar fluir tu energía, decidirás conscientemente cambiar por un rato ese sombrero por una bella y colorida gorra deportiva de aspecto alegre y juvenil (tu “Yo dos”). Al hacerlo, sentirás cómo en ti sucede algo casi mágico: en este momento ya no intentas vender pensando en metas, condiciones y procesos que en alguna forma te incomodan. ¡Ya tienes toda la libertad de vender con tu estilo, divirtiéndote, disfrutando, y siempre comprometiéndote con tu cliente, identificando con tu corazón sus sueños, temores y deseos y las mejores formas de ayudarle y garantizar su satisfacción, dándole alegría y apoyándolo en todo!  
 
¿Qué te enseña este ejercicio? Más de una vez has sentido temor, al pensar que no tienes suficiente preparación para cumplir lo que los otros esperan de ti. Pues bien, en esta ocasión tú mismo sentirás que tu entusiasmo y claridad son la mejor forma de comenzar a vencer ese temor, y que hoy tú eres una persona capacitada, creativa y preparada para vender, dando total satisfacción a tu cliente: y esto es dejar fluir tu energía. En otras palabras, el secreto es cambiar en tu imaginación, cuando lo necesites, tu sombrero oscuro (tu “Yo uno”) por tu gorra alegre y colorida (tu “Yo dos”).
 
A partir de la experiencia de la primera meditación, y de este ejercicio, te invito a ir un paso más allá. En muchos de los ejercicios que desarrollarás durante la lectura, y en cada meditación, te animaré para que sientas esa energía tuya, la que nace de tu “Yo dos”, percibiendo cómo fluye y te motiva. Porque sentir y vivir, más que analizar, es lo que te permitirá finalmente ganar un verdadero aprendizaje, que no se quede sólo en conceptos, ideas y normas, sino que se vuelva vida que se irradia desde adentro de ti.
 
Pero lo que se busca es aprovechar toda tu mente. Por esto, te invitaré en muchos momentos a analizar y organizar con tu “Yo uno (tu sombrero oscuro) los modelos y conceptos que te iré presentando, así como tu propia información sobre tu producto, tu empresa, tu cliente y tu mercado. Pero tú no permitirás que este “Yo uno” te domine: siempre que sea necesario, cambiarás este sombrero por tu gorra alegre y colorida, y te darás la libertad de sentir, vivir, disfrutar y actuar con tu “Yo dos. En cada paso, el texto y la grabación de las meditaciones te irán orientando acerca de esto.
 
En adelante, siempre que  te invite a percibir cómo fluye tu energía,  tomarás conciencia acerca de con cuál de tus dos “yoes” estás actuando, qué sombrero estás utilizando, y cómo puedes cambiar de sombrero a voluntad, según la ocasión. 

ENTREGA 13. HOY COMENZAMOS LOS EJERCICIOS DE EL VENDEDOR HALCÓN

HOY COMENZAMOS LOS EJERCICIOS DE EL VENDEDOR HALCÓN, QUE SON LA VERDADERA ESENCIA DE  ESTE PROYECTO 

Reflexiona y toma nota
 
Seguramente has reflexionado acerca de tu forma de vender o acerca de la forma de vender de tu equipo comercial, si eres su líder. En los dos escenarios, este libro será tu guía y manual de entrenamiento para que seas un Halcón Triunfador o para convertir a tus vendedores en Halcones Triunfadores.
 
En una libreta, que te servirá para escribir tus reflexiones y crear tus propias guías con el propósito de triunfar, responde las siguientes preguntas:
 
PRIMER EJERCICIO:
  • ¿Qué tanto te conoces?
  • ¿Qué tan bien conoces tus fortalezas actuales?
  • ¿Has identificado tus fortalezas y habilidades potenciales (los talentos que aún no has desarrollado)?
  • ¿Cómo las  desarrollarás?
  • ¿Cuáles son tus principales debilidades?
  • ¿Cuáles enfrentarás para superarlas, cuáles compensarás con otras fortalezas y cuáles simplemente aceptarás?
 
SEGUNDO EJERCICIO:
  • ¿Cuáles son tus fuentes de energía para trabajar y vender? 
  • ¿Qué te impulsa día tras día? 
  • Toma conciencia de tus motivaciones, lo que más valoras, aquello por lo que vives y trabajas.
 
TERCER EJERCICIO:¿Qué obstáculos y frenos encuentras para tu labor? 
  • ¿Qué te desmotiva o desanima, qué bloquea tu energía? 
  • ¿Cómo enfrentas las oportunidades y los retos y crisis?
 
CUARTO EJERCICIO:
  • ¿Estás satisfecho con tus planes actuales? 
  • ¿Te orientan para trabajar y te guían para triunfar? 
  • ¿Piensas que necesitan una revisión?
 
QUINTO EJERCICIO:
  • ¿A cuál de los personajes de las fábulas (la Marmota, el Chimpancé, la Liebre o el Halcón) se parecen tus actitudes, estrategias y planes de hoy?
 
SEXTO EJERCICIO:
  • ¿Qué esperas de la lectura de este libro? 
  • ¿Esperas que tu experiencia de leerlo y realizar sus ejercicios te ayude a mejorar? 
  • ¿En qué áreas de tu trabajo y tu vida?
Es más sabio concentrarte en aprovechar tus grandes fortalezas, que en superar tus debilidades. Recordemos esta hermosa frase, que ha ayudado a tantos alcohólicos en su recuperación:
 
“Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar aquellas que sí puedo cambiar, sabiduría para reconocer la diferencia”.
                                                                      
Karl Paul Reinhold Niebuhr
 



Al advertirte esto último, te cuento una experiencia curiosa.

Una vendedora inmobiliaria recibió el libro de su esposo. Cuando lo supe, le pregunté cómo iba con la lectura y los ejercicios. Me di cuenta de que aún no lo había empezado a leer, pues me  respondió:

"Yo saco de cada libro dos o tres truquitos para vender",

Le hice ver que este libro no ofrecía ninguno de esos trucos, sino que invitaba  a una transformación profunda de su ser y sus estrategia.

ENTREGA 12. Fábula 3: El bebé Halcón y su padre

Cierta mañana el bebé Halcón le preguntó a su padre por qué ambos tenían los ojos penetrantes, esas garras afiladas y un pico poderoso

Su padre le explicó que todas estas eran armas muy eficaces para descubrir y cazar a sus presas. 

Y el hijo le dijo: si todo esto es verdad, ¿por qué estamos aquí, en esta jaula del zoológico? 
 

Moraleja
 
¡Para vivir tu espíritu de Halcón, debes romper tu jaula y comenzar a volar!


Tu espíritu de Halcón
 
 “¿Qué tiene este avión de juguete, que lo impulsa a volar?”, se pregunta el niño, y no descansa hasta averiguarlo. 

Pregúntate ahora: “¿Qué es lo que a mí me impulsa a luchar y a triunfar?” 

Podemos llamarlo “espíritu de Halcón”. Es una fuerza que Dios te regala, y que debes aprovechar con inteligencia y decisión.
 
Para ello, no basta con que tengas este libro en tus manos, en tu mesa o en tu biblioteca. Ni siquiera es suficiente que lo leas: ¡además, debes practicar sus ejercicios... y convertir en vida propia sus principios! 

Esta es una invitación a desplegar toda tu creatividad para reinventar tu futuro. 

Seguramente tú deseas y mereces mucho más que lo que hasta hoy has logrado con tus estrategias actuales: 

 “Si sigues haciendo lo que siempre has hecho...
seguirás obteniendo lo que siempre has obtenido”.

Walter L. Bateman


ENTREGA 11. Tipos de vendedores y el vendedor Halcón (2)

Como complemento de esto, en nuestras observaciones sobre diferentes equipos de ventas a lo largo de nuestro trabajo, María Cristina Rodríguez, mi esposa, como consultora empresarial, y yo identificamos los perfiles de siete tipos de vendedores. 

Este incluye la forma como enfrentan algunos retos de su profesión, su relación consigo mismos, con sus clientes y con su propio equipo. Destacamos el perfil del vendedor Halcón, seguro, ayudador, exitoso.


1. El vendedor "tímido": inseguro, miedoso.

· Habla demasiado (o muy poco).
· No llega al cierre, pues teme el rechazo.
· No se atreve a hablar del precio ni de las condiciones de pago.
· Cuando el cliente se decide a comprar (¡a pesar del vendedor!), continúa inseguro.

Se ve en muchos vendedores principiantes. Es básicamente un vendedor Marmota.

2. El vendedor "presionador": piensa sólo en su comisión.

· Muestra un excesivo afán por “cerrar la venta”.
· Trata de ser dominante en la presentación del producto... y en sus respuestas.
· Da una mala imagen de sí mismo, de su producto y de su empresa.
· El cliente lo rechaza pues se siente inseguro.
· Con frecuencia abandona las ventas.

Se ve em los "comisionistas rebuscadores" y algunos vendedores de cursos de idiomas o planes vacacionales, entre otros. Es el típico vendedor Chimpancé.


3. El vendedor "problemático": proyecta sus problemas en los demás. 

· "La culpa la tienen los otros".
· Colabora poco con sus compañeros, con su empresa y con sus clientes. 
· Tiene para todo una excusa.
· Se queja del producto, del cliente... de la compañía, de su publicidad, de la economía, del clima... ¡de todo! 

Se ve en todos los campos. Este perfil se puede encontrar en vendedores Marmotas, Chimpancés, y Liebres.

4. El vendedor antipático, indiferente.

· Se cree superior al cliente... aunque tampoco es un experto en su producto.
· Desde el comienzoz le pone barreras.
· Piensa: "usted no puede comprar aquí".
· No le importan sus necesidades.
· Es el que más disgusta al cliente. 

Se ve en algunos vendedores de productos, servicios y comercios exclusivos como boutiques, joyerías, etc. Tiene rasgos de Marmota.

5. El vendedor "sabelotodo-descortés": seguro pero egoísta.

· Confía en sí mismo... tal vez demasiado.
· Conoce bien su producto, pero es poco amable.
· No muestra interés por sus clientes: no sabe escuchar.
· No entiende que la venta es servicio.

Se ve en algunos consejeros técnicos y profesionales. Se asemeja más a la Liebre.

6. El "maestro-sordo": amable, pero demasiado orientado a su producto.

· Trata al cliente con más cortesía.
· Conoce técnicamente su producto, y lo describe "magistralmente".
· Pero no lo mira "con los ojos del cliente", porque no parte de él: no lo escucha.
· Poco orientado a los resultados.
· No es ambicioso: no se siente ubicado.

Se ve en todos los campos. También se parece a la Liebre.

7. El "vendedor Halcón”: seguro, ayudador, exitoso.


· Ama la venta y a la gente: es un consultor.
· Es ambicioso y decidido en sus metas.
· Lucha más allá de cualquier obstáculo.
· Irradia equilibrio, seguridad, confianza.
· Conoce a fondo su producto o servicio.
· Conoce más a su cliente: su mente y su corazón.
· Lo ayuda con sinceridad... buscando vender.
· El cliente confía totalmente en él.
· Es firme en sus condiciones de venta.
· Planea su tiempo y trabaja en equipo.

Tú puedes llegar a ser este vendedor Halcón, si te preparas día tras día.

ENTREGA 16: Segundo camino; Tu capacidad de percibir, comprender y crear

Tu capacidad de percibir, comprender y crear ¿Por qué Dios le dio al vendedor dos oídos, dos ojos y una sola boca, igual que al resto de l...