Cierta mañana el bebé Halcón le preguntó a su padre por qué ambos tenían los ojos penetrantes, esas garras afiladas y un pico poderoso.
Su padre le explicó que todas estas eran armas muy eficaces para descubrir y cazar a sus presas.
Y el hijo le dijo: si todo esto es verdad, ¿por qué estamos aquí, en esta jaula del zoológico?
¡Para vivir tu espíritu de Halcón, debes romper tu jaula y comenzar a volar!
Tu espíritu de Halcón
“¿Qué tiene este avión de juguete, que lo impulsa a volar?”, se pregunta el niño, y no descansa hasta averiguarlo.
Pregúntate ahora: “¿Qué es lo que a mí me impulsa a luchar y a triunfar?”
Podemos llamarlo “espíritu de Halcón”. Es una fuerza que Dios te regala, y que debes aprovechar con inteligencia y decisión.
Para ello, no basta con que tengas este libro en tus manos, en tu mesa o en tu biblioteca. Ni siquiera es suficiente que lo leas: ¡además, debes practicar sus ejercicios... y convertir en vida propia sus principios!
Para ello, no basta con que tengas este libro en tus manos, en tu mesa o en tu biblioteca. Ni siquiera es suficiente que lo leas: ¡además, debes practicar sus ejercicios... y convertir en vida propia sus principios!
Esta es una invitación a desplegar toda tu creatividad para reinventar tu futuro.
Seguramente tú deseas y mereces mucho más que lo que hasta hoy has logrado con tus estrategias actuales:
“Si sigues haciendo lo que siempre has hecho...
seguirás obteniendo lo que siempre has obtenido”.
Walter L. Bateman
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