EPISODIO 5 (repaso). LA VIEJA “CASA EL EDÉN” Y LA CULTURA DEL SERVICIO

De pronto, Salom interrumpió la conversación para invitar a Andrés a visitar una casa cercana desocupada que el consultor deseaba tomar como oficina. El nombre era: “Casa el Edén”, pero por su aspecto exterior no lo parecía: su jardín de entrada se veía desatendido y su fachada descuidada. 


El plan de Salom era ocuparla, pero antes pensaba reformar algunas áreas. Entonces le señaló a Andrés unas grietas y daños en las paredes de la planta baja, todas cerca del piso, y le pidió sugerencias sobre cómo manejarlas.

 –Creo que se deben limpiar bien y cubrir con impermeabilizante y luego con yeso antes de pintarlas –manifestó Andrés.

Salom no comentó nada, pero lo invitó a salir por la puerta trasera: observaron que el amplio jardín de atrás estaba tan descuidado como el de la entrada. Andrés le sugirió:

–¡Qué abandono! Aquí hace falta la mano de un jardinero experto como Antonio. 

Al terminar la visita, regresaron a la Casa el Oasis. Salom concluyó sus observaciones:

–Recuerda que si la empresa se enfoca solo en entrenar a las personas de contacto y en observar y medir su rendimiento, intentando remediar las fallas detectadas, puede estar cometiendo el error de quien ve grietas en las paredes y solo piensa en limpiarlas y cubrirlas sin averiguar qué las causa –le dijo, mientras le sonreía con un guiño.

Andrés le mostró con su gesto que comprendía su error inicial. “Mi solución para las grietas no fue la apropiada”, reflexionó. Salom continuó:  

–¿Por qué se han producido esas grietas, hay una fuga interna de agua, o peor aún, una fractura en los cimientos, o un daño por un terremoto, o inestabilidad en el terreno y aún un problema grave por un nacimiento de aguas subterráneas? Mientras no lo sepamos, lo demás serán “paños de agua tibia” ineficientes. Igual pasa con el “servicio maquillado” que solo busca disfrazar los problemas.   Andrés comprendió el excelente y claro ejemplo de Salom, especialmente la referencia al “servicio maquillado”. Este concluyó con la que llamaba una GUÍA CLAVE del servicio. 

 Cuando el servicio falla, el problema no está solo en la gente de contacto: hay que buscar las causas en todas las áreas y niveles, incluyendo la alta gerencia y los accionistas.

 

Andrés estuvo de acuerdo. Salom prosiguió:

–Ahora, examinemos nuestra visita al jardín. Durante meses, los dueños lo abandonaron y dejaron que las plantas y malezas crecieran espontáneamente y sin ningún orden. 

Y le explicó cómo había que transformar el servicio “silvestre” de la empresa en un servicio cultivado y exitoso de Halcón (hizo referencia a este símbolo): en pocas palabras, es necesario desarrollar una verdadera cultura del servicio de Halcón.

Luego le mostró cómo precisamente la palabra cultura la utilizaban ya hace 27 siglos los agricultores de la Roma antigua. En su lengua (el latín primitivo) “colo”  significaba cultivar el campo (y proteger algo, tratarlo con consideración). De allí se derivan las palabras colonia, colono, y también cultura que en aquel tiempo solo significaba algo así como “cultivadura”. Y esto nos enseña lo siguiente (le mostró otra GUÍA CLAVE):

 

La cultura del servicio se debe cultivar, no brota sola. Como la agricultura, tiene sus propios dinamismos (semillas, suelo, clima) que debemos conocer y respetar. Pero si no la preservamos, apoyamos y guiamos, solo obtendremos un servicio silvestre.

 

De nuevo Andrés asintió ante la claridad y fuerza de los ejemplos. Entonces repasaron algunas guías para transformar ese servicio mediocre en un servicio de Halcón, donde los clientes fieles compran, regresan, vuelven a comprar y nos recomiendan a otros, en un efecto “bola de nieve”. En una empresa así, todos están comprometidos: los accionistas, la junta directiva, la alta gerencia, y todas las áreas de la empresa.

Andrés le agradeció a Salom sus sabios consejos, pero le dijo que quería mucho más:

–Nuestra empresa está decidida a lograr un avance muy importante en el tema del servicio. Veo que necesitaremos una asesoría y acompañamiento de parte tuya. Lo primero que podemos hacer es una charla que nos oriente y motive acerca de cómo revisar y mejorar estratégicamente nuestro servicio. 

Salom le entregó las guías para un primer ejercicio de diagnóstico.

Cada uno de los gerentes debe responderlo, pero pídeles que den respuestas personales, sin consultar con otros. No hay respuestas buenas ni malas. Tú les presentarás los resultados en esa reunión.

Andrés se comprometió a hacerlo, y así terminó la reunión.

EPISODIO 3 (repaso): ¿POR QUÉ NO FUNCIONAN MIS PLANES?

Al comenzar la temporada navideña, invitamos a nuestros lectores a repasar algunos capítulos esenciales. 

Así, quienes salen de vacaciones no se pierden las nuevas publicaciones, que se reanudarán a mediados de enero de 2025. Y los que nos siguen semanalmente, tienen la oportunidad de repasar los episodios que forman el eje de este proyecto.

 LA INCERTIDUMBRE DE ANDRÉS

¿Cómo vivió Andrés “LA PUNTA DEL LÁPIZ: La estimulante aventura de transformar mi servicio al cliente”? (reseña de esta nueva novela empresarial)

De acuerdo, veo que quieres anticiparte al lanzamiento de este libro de la serie El Vendedor Halcón. Así pues, bienvenido a esta cautivante novela empresarial. Se trata de una narración por etapas y espero que te atrape, te entretenga, te rete y te enseñe... y que puedas encontrar muchas de las respuestas por ti mismo.

¿Pero qué era lo que angustiaba a Andrés aquella mañana? IMAGINA que tú eres Andrés, el nuevo gerente de servicio en CAMPIÑA FRESCAlees libros y manuales llenos de valiosas ideas, pero no te ayudan a resolver tu principal inquietud:

     >¿Cómo diagnosticar el servicio actual y diseñar la nueva estrategia?

     >¿Cómo obtener recursos y apoyo para la Gerencia del Servicio?

    > Y, lo más difícil: ¿Cómo, comprometer a todos (gerentes y empleados de todas las áreas) para             sacarlos de su pasividad y débil interés por este vital asunto?



¿Qué hace que este libro sea excepcional?

Esta cautivadora novela empresarial ofrece una experiencia vital y única al lector. Su reto principal es guiarlo hacia la comprensión, evaluación y aceptación de nuevos puntos de vista, la adquisición de habilidades y conocimientos, y la participación activa de su mente, emociones y experiencias en el proceso de aprendizaje. A diferencia de los enfoques expositivos tradicionales, esta novela presenta situaciones de la vida real, dudas, debates, discusiones y soluciones de conflictos que reflejan el ambiente empresarial.

A través de una trama entretenida que incluye rasgos y aficiones personales, amables bromas, melodías, aromas... la novela aborda una situación frecuente en muchas empresas: se trata de la dificultad que enfrenta Andrés, para obtener recursos y apoyo en su propósito de transformar el servicio “silvestre y mal cultivado” (como un prado abandonado) en un servicio exitoso, productivo y ampliamente satisfactorio para todos, que evoca un bello jardín. ¿Un reto que tal vez tú mismo has enfrentado?

La historia sigue a Andrés, apoyado por Salom, el consultor externo. El lector será testigo de cómo ellos despiertan el compromiso y el entusiasmo hasta lograr paso a paso la cohesión del equipo gerencial y el apoyo de la presidencia, la junta directiva y todas las áreas y niveles de la empresa en busca de una nueva estrategia exitosa de Halcón. La novela involucra al lector en el proceso de análisis, generación, comunicación y logro de una nueva visión para su propia empresa, inspirándose en el consejo de Confucio:

“Lo oí y lo olvidé, lo vi y lo entendí, 
lo hice y lo aprendí”

¿Qué ofrece esta novela empresarial al lector?

Con consejos prácticos y ejemplos del mundo real, la novela proporciona valiosas lecciones sobre liderazgo, diagnóstico empresarial, cultura organizacional y conocimiento íntimo del cliente orientado a su satisfacción y conquista. Este libro no solo entretiene: también educa y deja una impresión duradera en aquellos que buscan elevar el estándar del servicio al cliente y del desempeño empresarial en un ambiente altamente competitivo.

Por todo esto, LA PUNTA DEL LÁPIZ: La estimulante aventura de transformar mi servicio al cliente, con su estilo claro, didáctico, agradable y accesible y su trama atrapadora, será una lectura imprescindible que cautivará, inspirará y guiará paso a paso a gerentes y líderes para diagnosticar y luego redefinir su enfoque en el servicio y crear experiencias memorables positivas para sus clientes.

El libro es una aplicación de las enseñanzas de “El vendedor Halcón” (mi anterior libro) a todo el marketing y en especial al servicio, pues combina dos elementos clave: Investigar y planear (SÍ/NO) y actuar con decisión (SÍ/NO). Estos elementos perfilan al Halcón y a los otros tres personajes de las fábulas, que tanta claridad dan a nuestros lectores, clientes y alumnos.

Como lo describe Ignacio Gómez Escobar, autor de "Cuando menos es más" y reconocido experto latinoamericano en comercio minorista (Consultor internacional de la Asociación Colombiana de Retail), este nuevo libro "será un referente sobre el buen servicio".

EPISODIO 45. TALLERES DE EMPATÍA Y COMUNICACIÓN: los gestos y el cuerpo

 EPISODIO 45. TALLERES DE EMPATÍA Y COMUNICACIÓN: los gestos y el cuerpo


Los participantes inician el entrenamiento en comunicación práctica, lenguaje corporal y escucha empática, con la ayuda de videos y películas en las que se silencia la voz de los actores. Andrés y Selene se convierten en actores ante los asistentes: representan a un cliente y a quien lo atiende, (¿bien o mal?) en el puesto de pago de CAMPIÑA FRESCA.  

Luego les dan guías y ejemplos sobre los gestos, el lenguaje corporal, la distancia apropiada y el tono de voz en el teléfono y les muestran en vivo ejemplos de cómo una presentación personal desaliñada o una postura indolente proyectan una imagen negativa. Observan la importancia de los gestos y la actitud relajada. Algunas parejas de los asistentes hacen ejercicios.


Al igual que en el taller anterior y en todos los que seguirían, al llegar al salón de reuniones los asistentes ostentaban en sus pechos el botón de bienvenida o vestían la camiseta.

Juntos cantaron las palabras de “BIENVENIDO A CASA y al servicio cálido y competente de CAMPIÑA FRESCA”.

Entonces iniciaron el entrenamiento en comunicación práctica, que incluía el lenguaje corporal y la actitud de escucha empática. Analizaron videos y fotos para identificar muchos de los mensajes silenciosos que se revelan solo a medias en los gestos y la postura corporal, tanto de ellos mismos como de sus clientes. Vieron algunos diálogos de cine sin sonido, tratando de averiguar de qué hablaban y qué sentían, y luego los repitieron con sonido para cotejar.

Andrés y Selene se convirtieron por un rato en actores de teatro ante los asistentes: representaron con rasgos de humor a un cliente y a quien lo atendía en el puesto de pago de CAMPIÑA FRESCA. El cliente le pregunta si un bono de obsequio que le llegó al teléfono hace meses aún sirve, pues al parecer no tiene fecha de vencimiento.

Señor, tiene que comprar algo para poder saber le respondió secamente ella sin mirarlo, y le dio la espalda.

Me hizo sentir incómodo: parece que “sus pequeñas tareas” son más importantes que los clientes se dijo él para sí mismo en voz baja, mientras se alejaba molesto.

¿Qué nos enseña la empatía para esta situación? les preguntaron.

Hubo una entusiasta lluvia de aportes.

Luego Andrés y Selene representaron situaciones en las que con los gestos expresamos o negamos la aprobación a lo que nos dice el interlocutor, o cómo una persona destaca un punto en la conversación, o demuestra incertidumbre, o necesidad de apoyo emocional, o confusión...

Andrés les recomendó que en su trabajo pusieran un énfasis especial en estos puntos:

    Ø El contacto visual: debe ser seguro, firme, respetuoso: ni fijar la mirada ni evadirla.

    Ø La sonrisa debe ser sincera, que demuestre empatía y compromiso.

    Ø Se debe evitar la costumbre de algunos de tocar al interlocutor para pedir atención.

    Ø Al conversar, otras culturas necesitan mayor distancia corporal que los latinos.

    Ø En el teléfono el tono de voz claro, seguro y sereno y la escucha atenta reemplazan al lenguaje de gestos.

les recordó esta sabia enseñanza, que muestra la gran importancia de la comunicación no verbal.

Enseguida, Andrés y Selene les mostraron en vivo ejemplos de cómo una presentación personal desaliñada o una postura indolente o distraída proyectan una imagen negativa, y cómo deberían cuidar esto. Igualmente, observaron gestos de confianza, o determinación, o atención cordial, o actitud relajada. 

También pudieron darse cuenta de que algunos ademanes podían transmitir duda, o inseguridad, o rechazo frente a lo que el interlocutor dice, Y les demostraron el buen efecto en la comunicación de la mirada serena a los ojos del cliente, acompañada de una sonrisa suave y una postura corporal atenta.

Invitaron entonces a una pareja de asistentes a que interpretara alguna de estas situaciones, y a que sacara conclusiones e hiciera las correcciones adecuadas. Luego, nuevas parejas de entre los asistentes hicieron ejercicios, siempre con toques originales. 

Fue muy ilustrativo para todos. Sus actuaciones les ayudaron a comprobar que el lenguaje de los gestos dice más que las palabras.

Andrés les indicó que para el éxito del programa, era esencial que continuaran con estos entrenamientos durante sus reuniones semanales en las tiendas o en las gerencias.

La práctica continua y las meditaciones les ayudarán y en poco tiempo todos notaremos el progreso. 

A partir de estas observaciones, trabajaron paso a paso para entrenarse en los diálogos con los clientes de CAMPIÑA FRESCA, tanto para ofrecerles ayuda en su búsqueda, como atención cuidadosa a sus quejas, sugerencias e inquietudes. Andrés les recordó que ante todo, en cada encuentro, deberían lucir en sus pechos el botón y reflejar en sus rostros el mensaje de saludo:

 

Si ustedes sienten esto en sus corazones, se transmitirá con toda seguridad en sus gestos, de una manera natural, no forzada.

Luego Andrés les mostró de nuevo la cometa y los cinco ejes del servicio interpersonal que les recordó son los valores que guían a CAMPIÑA FRESCA.  


 
 

Y los invitó a realizar nuevos teatros para practicar lo aprendido sobre el lenguaje de los gestos y posturas siguiendo estas guías:

1. CALIDEZ y empatía: escuchar y observar atentamente con el lenguaje corporal y el tono de voz apropiado.

2. COMUNICACIÓN: reformular lo dicho por el cliente para comprender y empatizar.

Andrés hizo una pausa para señalarles la importancia de vivir este valor y esta práctica desde el comienzo, hasta acordar la solución con el cliente, para evitar luego malentendidos o falta de sintonía, en forma tal que esta pequeña negociación lleve a un resultado justo para ambas partes. Luego les mostró el siguiente paso:

3. CUMPLIMIENTO, ejecutar la solución acordada, coordinando con las áreas responsables, confirmar la satisfacción del cliente y consolidar así su fidelidad

Los invitó entonces a corear juntos las tres primeras Cs:

¡Calidez, comunicación y cumplimiento!

Todos rieron con alegría, y Andrés concluyó:

Y ahora, completamos las cinco C de la COMETA, y este será nuestro logro les expresó: 

4. CONTINUIDAD y fidelidad del cliente

5. CONQUISTA: el cliente nos recomienda gustoso a otros.

Al final de cada teatro, todos comentaban y aportaban sus ideas.


¿Qué sigue luego? 

Andrés hizo al grupo preguntas reveladoras, como:

¿Qué nos sucede cuando un cliente nos presenta una queja, cómo nos sentimos?

¿Qué crees que le pasa a ese cliente?

Y les advirtió sobre aquellos clientes que no logran exxpresar bien su queja. Le recordó este refrán chino: “Las palabras le fueron dadas al hombre para ocultar su pensamiento”. Luego analizaron el caso de los clientes que busan abusar y como tratarlos. Finalmente, les anunció:

Pero nos falta la parte más jugosa del asunto, donde más podemos ganar, que es...


No lo olvides: Cuando intentas pinchar la mano con el lápiz, no lo haces por el borrador sino por la punta. Así debe ser tu estrategia.

EPISODIO 44. TALLERES DE EMPATÍA Y COMUNICACIÓN: Las dramatizaciones. La tecnología para conocer mejor a los clientes.

Selene y su audiencia se preparan para aplicar la empatía a la comunicación con sus clientes externos e internos (compañeros, colegas..) por medio de dramatizaciones.

Andrés les habla de cómo buscarán, valiéndose de la tecnología, un conocimiento íntimo del cliente similar al que desarrolla la dueña de una pequeña tienda de ropa con sus clientas.

A continuación, Selene les propuso este ejercicio:  

Imaginemos ahora a un cliente nuestro disgustado por un producto o un servicio que nos compró y no le gustó para nada. O tal vez un desencuentro entre un cliente interno y su proveedor interno, que afecta el trabajo de todos. ¿Cómo lo escucharíamos con verdadera empatía, qué solución le daríamos?

Y les pidió que en grupos de a cinco o seis personas imaginaran y dramatizaran la escena, sacando conclusiones. Fue un ejercicio muy esclarecedor, que les ayudó a abrir las mentes y los corazones de todos hacia la empatía real y efectiva. Al terminar, el entusiasmo y el compromiso crecían.

Finalmente, les sugirió :

 No olvidemos que la empatía no es fácil de “atrapar” en unas cuantas palabras, pues es mucho más emocional que racional. A pesar de esto, el siguiente ejercicio nos ayudará mucho. A partir de ahora cada uno, en una libreta personal, va a describir con empatía a una clienta o un cliente conocido a quien llamará con un nombre falso, no con su nombre real. Mejor aún si es un cliente exigente y tal vez conflictivo.

En esa libreta irán anotando hasta qué punto conocen las necesidades, deseos, dudas, temores, caprichos de esta persona y cómo pueden comunicarse mejor con ella les sugirió. Compartirán esta información en sus reuniones de grupos, sin mencionar el nombre real del cliente. Allí discutirán ideas que los lleven a satisfacer mejor a estos clientes. Así, irán enriqueciendo su capacidad de comunicarse con empatía. 

Selene concluyó su taller. Todos le manifestaron con su aplauso que iban comprendiendo y disfrutando sus enseñanzas sobre la empatía. Andrés le agradeció a ella con una cálida palmadita en su brazo.

Luego les mostró la publicidad de una moderna clínica de la ciudad, donde destacaban su tecnología avanzada y las muchas especialidades que atendían. Luego les preguntó:

¿Qué tan probable es que elijamos esta clínica para un tratamiento médico?

Hubo silencio y unas pocas respuestas tímidas. Andrés entonces les explicó:

Esta publicidad no obtuvo los resultados esperados, por lo que le pidieron a un experto en marketing que investigara. Este realizó tres grupos de enfoque con personas de la ciudad, y allí pudieron comprobar que la gente le daba mucha más importancia al tratamiento cálido, humano, amable y eficaz de parte del personal de apoyo, de las enfermeras y de los médicos: esto les generaba confianza y comodidad. La tecnología no les impactaba mucho. “No entendemos nada de eso, y solo nos imaginamos que las clínicas y hospitales deben tener los equipos más adecuados” decían.

Todos lo escuchaban con gran atención. Andrés concluyó esta narración:

Así, esta clínica se empeñó en mejorar las habilidades de comunicación de todos, para luego cambiar radicalmente su publicidad, El resultado fue positivo y asombroso.

Las palabras “habilidades de comunicación” quedaron resonando en las mentes de todos. A continuación, Andrés les narró otra historia;

Imaginemos a Emilia, a quien ustedes y yo tal vez “conocemos” (o si no, a muchas personas que se le parecen): ella es la dueña de una pequeña tienda o una boutique de barrio o de pueblo que, a partir de su inauguración hace tres años, va entendiendo mejor, cada vez, mes tras mes, a Eugenia, una de sus clientas fieles. Hoy ya sabe qué necesita y compra ella, cómo y cuándo lo compra, dónde y cómo vive, cómo son su familia y su casa. Y al igual que a Eugenia, también Emilia va conociendo a la mayoría de sus clientes, hasta el punto de ir adaptando su surtido, sus horarios y todo su servicio a sus gustos y necesidades y aun a sus caprichos: esto es lo que la lleva a ser exitosa.

Tras esta historia, Andrés les preguntó, paseando su mirada por el grupo:

¿Ustedes creen que en CAMPIÑA  FRESCA es posible lograr ese conocimiento tan íntimo de nuestros clientes?

Observó en los asistentes gestos de incertidumbre, y entonces procedió a mostrarles una foto no muy nítida y bastante borrosa de una mujer dentro del supermercado. 

Esta dama, Patricia, mujer, esposa, madre, ejecutiva, ama de casa... no existe con ese nombre y rostro, pero representa a un grupo importante de clientas en CAMPIÑA. Por ahora, solo alcanzamos a vislumbrarla como detrás de una niebla:

 La intriga crecía. Tras una breve pausa, Andrés continuó así:

Pues bien, ahora les contaré esto: ustedes y nosotros estaremos recibiendo información siempre actualizada en nuestros talleres mensuales que nos hablará de Patricia y sus hábitos de visita a nuestras tiendas, de sus gustos, preferencias, molestias, quejas, de lo que compra, para quién lo compra y cómo lo consume. Y así, como lo hace Emilia en su boutique, también nosotros podremos aprender más de Patricia y de nuestros clientes e iremos percibiendo poco a poco una imagen más nítida y clara de ella y de todos ellos. 

Mientras les decía esto, la foto incierta y poco reconocible de Patricia se iba transformando muy lentamente, en una imagen bien definida, con detalles más precisos. Al final se podían ver ambas fotos, la una al lado de la otra.  


 


Luego les explicó:

No se tratará de información sobre una sola persona, sino de la combinación de datos sobre las interacciones de cientos de nuestros clientes con ustedes y con todos nosotros y de opiniones de muchas personas que se parecen a ella y que nuestro sistema de Manejo de Relaciones con el Cliente (CRM) nos ayuda a conocer y comprender. Esto se llama minería de datos, la ciencia que, comparando y cruzando cientos o miles de datos unos con otros muchas veces, nos ayuda a descubrir patrones no evidentes al principio entre grandes volúmenes de datos puntuales. Y es que, como nos enseña un sabio, las estadísticas y los datos nos deben permitir escuchar voces”.

A continuación les aclaró que CAMPIÑA FRESCA no pretendía entrometerse en la vida íntima de sus clientes, sino conocer mejor a cada grupo de clientes.

Nosotros, gracias a la tecnología y a una aplicación estratégica de la ciencia estadística, registramos cada interacción por cualquier medio de todos nuestros clientes frecuentes u ocasionales, junto con otros datos, y esto nos permitirá ir descubriendo con más claridad el verdadero perfil y la personalidad de Patricia como una persona que representa a muchos de los que nos visitan.

Entonces los exhortó, diciéndoles:

¡Ahora nos corresponderá a todos en CAMPIÑA FRESCA convertir ese conocimiento superior de nuestros clientes, mujeres u hombres, en una relación más fluida, grata y productiva con ellos, gracias a nuestra empatía y comunicación personal superior!

Y así concluyeron este taller.

¿Qué sigue luego? 

Los participantes inician el entrenamiento en comunicación práctica, lenguaje corporal y escucha empática, con la ayuda de videos y películas en las que se silencia la voz de los actores. Andrés y Selene se convierten en actores ante los asistentes: representan a un cliente y a quien lo atiende, (¿bien o mal?) en el puesto de pago de CAMPIÑA FRESCA.  

Luego les dan guías y ejemplos sobre los gestos, el lenguaje corporal, la distancia apropiada y el tono de voz en el teléfono y les muestran en vivo ejemplos de cómo una presentación personal desaliñada o una postura indolente proyectan una imagen negativa. Observan la importancia de los gestos y la actitud relajada. Algunas parejas de los asistentes hacen ejercicios.

ENTREGA 1. ¿Qué hace tan valioso al libro EL VENDEDOR HALCÓN: sus estrategias?

Bien, amigos lectores. Por fin solucioné los asuntos técnicos más importantes (aún me faltan otros) para presentarles esta nueva etapa de mi...