EPISODIO 65. ¿Estamos danto la máxima prioridad a nuestros clientes?

Avanzamos en la publicación del libro. Mientras tanto, con gusto les comparto a partir de hoy algunos artículos previamente publicados.

Diagnóstico, visión y plan de acción: tres secretos para triunfar en el servicio

RESUMEN: ¿Cómo podemos transformar un “servicio silvestre” en un servicio cultivado y exitoso? ¿Cómo diagnosticarlo y liderarlo? Durante un curso de Especialización en Gerencia del Servicio, mis alumnos, que ya habían visto casi todas las asignaturas, me confesaban: “¡Por fin entendimos los conceptos esenciales y cómo desarrollar los diagnósticos!” Y recientemente una directora de desarrollo humano me decía: “¡No sabía que tras un servicio exitoso había tantos elementos!”. 

En este breve artículo regresaremos a algunos conceptos básicos, pues la experiencia nos demuestra que con frecuencia  se comprenden mal o se olvidan, mientras las empresas se lamentan por la pérdida de clientes, sin vislumbrar las causas y soluciones.

Dios nos regala un mundo “en borrador” y nos da inteligencia y energía para perfeccionar su obra. Igual sucede con el servicio: si el líder no lo diseña, estimula, guía y protege, por más que su gente tenga buena voluntad, el resultado será un servicio “silvestre”.


La palabra “cultura” era sinónimo de cultivo (“cultivadura”) para aquellos agricultores y pastores que hace 27 siglos hablaban un latín primitivo y vivían en el Lacio, pequeño triángulo de fértil suelo volcánico del centro-oeste de Italia. Y de ellos heredamos la expresión en nuestra lengua, hija del idioma latino.
 
La comparación con la jardinería viene como anillo al dedo para comprender qué es eso de “cultura” del servicio, y cómo “se cultiva una cultura” superior que dé muchos frutos para la empresa, sus clientes y el país.
 
¿Quiénes responden por el servicio?

¿Cómo reconocer aquellas empresas que aún NO le dan la máxima prioridad a la satisfacción (y superación) de las expectativas de sus clientes? Veamos siete síntomas:
 
1. ¿Las personas de contacto con el cliente sienten que tienen que “desembarazarse” como sea de quejas y problemas?
2. ¿Con frecuencia responden al cliente disgustado: “son políticas de la compañía”, o “escriba y mande una sugerencia, pues a nosotros no nos escuchan”?
 3. ¿Las áreas que no tienen contacto con el cliente piensan que sólo trabajan para sus jefes?
4. ¿Los jefes y directivos evitan “untarse de clientes”, y más bien se dedican a “hacer su trabajo”? (fabricar o comprar para distribuir, vender y cobrar)
5. ¿Los vendedores se sienten presionados para lograr “más cierres”?
6. ¿En vez de un servicio eficiente, se diseñan planes “maquillados”, alejados del conocimiento directo del cliente, basados en sonrisas, regalos, atenciones, que no cumplen las promesas básicas?
7. ¿La consecuencia  de todo esto es una grave deserción de clientes?
 
Si en su empresa se presenta uno de estos síntomas, debe preocuparse. Y los casos más graves se dan cuando varios se unen y convierten en un síndrome: se trata de un servicio de Marmota, Chimpancé o Liebre, no un verdadero servicio de Halcón. (Me refiero a los cuatro personajes de las fábulas de nuestro libro, El vendedor Halcón: sus estrategias: cada uno combina en forma diferente la planeación inteligente y la acción eficaz).
 
El servicio de P a P

Pregunto en mis seminarios qué es un servicio de P a P. Y suelen responderme: de persona a persona, puerta a puerta, piso a piso, o pared a pared. Pero la mejor es esta: ¡de portero a presidente!
 
¿Puede existir un solo cargo que no tenga que ver con los clientes? Pensemos en áreas como sistemas, nómina, suministros internos, asesoría jurídica y contable, y aun la alta gerencia. Todos trabajan, o bien para los clientes mismos, o al menos para que quienes les sirven puedan hacer bien su trabajo, exactamente como en una guerra quienes apoyan a los soldados del frente (los planificadores estratégicos, los de suministros, los de soporte, etc.), son vitales para los resultados exitosos de cada batalla.
 
Los diagnósticos eficaces del servicio

Hace años el legendario Jan Carlzon propuso la expresión “momentos de la verdad”, estelares o amargos (aunque también los hay neutros), para identificar aquellos puntos de contacto del cliente con la organización que causan bienestar si están bien manejados, o por el contrario, producen malestar. Y Karl Albrecht propuso el concepto del triángulo del servicio, que presenta en sus vértices tres elementos clave: la gente, los sistemas y procedimientos, y la estrategia, con el cliente como centro. Nosotros encerramos este triángulo en  la cultura, que todo lo envuelve.
 
¿Cómo lograr que nuestros ejecutivos comprendan, sientan, manejen y apliquen estos conceptos y no los vean como ”teoría”? Al llegar a este punto presento el siguiente ejemplo: “Si fuéramos arquitectos, y debiéramos mejorar una casa que presenta algunas grietas, ¿qué debemos hacer?” Algunos hablan de utilizar yeso, impermeabilizar, resanar, pintar... Sólo unos pocos, con visión de Halcón, sugieren que primero busquemos las causas: ¿hay una humedad, o tal vez un daño en los cimientos?
 
Igual sucede con el servicio. Así pues, el primer diagnóstico que recomendamos es identificar claramente el ciclo del servicio (suma de cinco a siete momentos de la verdad), tal como lo vive cada segmento específico de clientes. De estos, elegimos uno sólo estelar y uno amargo, para analizar los cimientos del edificio, es decir, los elementos del triángulo del servicio (junto con la cultura), preguntándonos:
 
1. ¿Qué hay en nuestra gente (incluida la forma como la elegimos, entrenamos y lideramos) que causa que este momento sea amargo o estelar?
2. ¿Y cómo nuestros sistemas y procedimientos, nuestra cultura y nuestra estrategia están produciendo estos resultados?
 
Un segundo diagnóstico lo hacemos alrededor de nuestra matriz de posicionamiento, para comprender los beneficios (primarios o secundarios) que esperan los clientes, y cómo nos evalúan ante otras empresas según la forma como los satisfacemos. Las charlas con clientes y visitas con cámara oculta suelen ilustrarnos. El mismo análisis se puede aplicar a diferentes segmentos.
 
Estos diagnósticos (y otros, sobre el compromiso de la alta gerencia), nos llevan a identificar la visión de presente (dónde estamos hoy), para elegir desde allí una nueva visión de futuro (a dónde queremos ir), en forma tal que podamos ofrecer a nuestros clientes un servicio de Halcón, diferenciado, satisfactorio y productivo. Para ello aprovecharemos nuestras fortalezas y las deficiencias de otras empresas, preguntándonos si las mejoras que haremos serán importantes para el segmento, si serán posibles y rentables y nos ayudarán a ganar una imagen superior.
 
Elegir el nuevo posicionamiento es una labor ardua, que exige mucha visión y análisis, y experimentar con diferentes formas de combinar la información, pero es esencial para triunfar en el servicio.
 
¿Qué sigue luego?: para no quedarnos en los planes sin resultados, como la Liebre, debemos diseñar y ejecutar un programa de motivación y acción que comprometa a todos, con previsión de recursos, anticipación de obstáculos, fechas, medición y ajuste, y claro liderazgo de los responsables de cada actividad.
 
¡Sólo así, lograremos que los conceptos “teóricos” se vuelvan vida. Si persistimos en la tarea, sembrando, abonando y cultivando, veremos germinar la semilla del servicio de Halcón, que dará frutos abundantes!

EPISODIO 64. La exhortación final para el compromiso y el crecimiento personal

Al concluir el ciclo de capacitación, Andrés fue mirando a cada uno de los participantes, y los exhortó así:

Todas estas herramientas de nada nos sirven sin TU compromiso total con las metas. No somos Liebres, que diseñan los planes pero no los aplican. Ninguna persona se hace Halcón sin una visión clara, más un trabajo diario y una gran disciplina.

Y les habló de la “Ley de la Vida” o “Ley de la persona mil por ciento”, que es la respuesta a estas preguntas: “¿Por qué a aquel le va tan bien y a mí no? ¿Por qué los premios de la vida no se reparten ‘equitativamente’”?

La "persona cien" trabaja para “cumplir”. Da el 100%, y recibe de la vida el 100%. La “Ley de la Vida” es equitativa: le devuelve sus premios en igual medida.

La "persona cincuenta" da el 90% de su capacidad. Es solo un poco menos... ¿pero qué obtiene?: sólo recibe el 50% de los premios de la vida. ¡Es la dura Ley de la Vida!

La "persona mil” es el Halcón. Da el 110%. Ayuda a su cliente, a su empresa y a todos a ganar un poco más, inteligencia, ética y responsabilidad , y recibe el 1.000%. ¡Pero su secreto es más de calidad que de tiempo!

Todos lo escuchaban con gran atención. Andrés les dio estos ejemplos:

Toda persona que triunfa, sigue esta ley. Miremos a futbolistas como Aitana Bonmatí, Linda Caicedo y Alexia Putellas, o Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. Y en el ciclismo, a Egan Bernal, ganador de las vueltas de Italia y Francia, quien tras un gravísimo accidente con 20 fracturas se recuperó y siguió compitiendo. Ellos entrenan muchas horas casi a diario para mejorar en cuatro aspectos: 1 su fortaleza física, 2 su técnica personal, 3 sus tácticas en el equipo y 4 su propia mente.

Observando los rostros vivamente interesados, continuó:

Llegar es difícil, mantenerse lo es mucho más: no se confían por ser los mejores.

Veamos ejemplos de la música: Shakira, Taylor Swift o Beyoncé ensayan con sus músicos y bailarines muchos días, por varias horas. Y entre los clásicos, Pablo Casals practicaba muchas horas diarias con su violoncelo hasta su muerte a sus 97 años. Un alumno le preguntó por qué lo hacía si era el mejor del mundo. Su sabia respuesta fue: “porque tengo la sospecha de que estoy haciendo progresos”.

Andrés siguió con otro ejemplo.

Por su parte, María Callas, la mejor soprano del siglo XX, tomó siempre lecciones diarias por cinco horas con su maestra. Un 24 de diciembre esta le dijo que no tendrían clase por la Nochebuena. Callas le suplicó que al menos le diera dos horas.

Estos ejemplos los impresionaron. Andrés los exhortó a uno por uno, con su nombre:

¡Danos lo mejor de ti mismo, tú puedes, 
despliega tu tesoro escondido,
ayúdanos a ganar a todos!

 Esta exhortación fue uno de sus mejores secretos, que se repitió en todos los talleres. Cada gerente y administrador de tiendas debía a su vez encargarse de mantener viva esta llama del entusiamo y el compromiso con todo su equipo. La presidencia y los gerentes preguntarían semanalmente por sus resultados en este plan, prioritario en todas las estrategias y en las evaluaciones de desempeño.

DISEÑO FINAL DE LA PORTADA Y LA CONTRAPORTADA

 Buenas tardes. 

Esta semana te presento el diseño final de la portada y la contraportada de LA PUNTA DEL LÁPIZ. Aunque aclaro, falta un paso más para el arte final.

Agradezco las opiniones y sugerencias recibidas sobre el boceto anterior y nuevamente te planteo tres preguntas, calificando desde 1 (escasamente) hasta 5 (altamente):

1. ¿Qué tanto, atrae la vista en una feria del libro o en una librería?
2. ¿Qué tanto invita a tomar el libro y leer la portada y la contraportada?
3. ¿Qué tanto genera el deseo de leer el libro?


Muchas gracias por tus valiosas opiniones.






EPISODIO 63. Los orígenes y la importancia del posicionamiento en las estrategias exitosas

Con gusto les comparto esta breve entrevista por Diego Germán Arango Muñoz.

Agradezco al consultor, profesor e investigador Diego Arango, un verdadero polímata con múltiples estudios que le han merecido títulos de especialización y maestría en varias áreas del saber. 

Diego me honra como uno de sus primeros invitados a su nuevo podcast  sobre historias empresariales. Esta es una breve versión de la entrevista publicada en la plataforma de Instagram.


https://www.instagram.com/reel/DKiVfFvRtHq/?igsh=MWlsNzlvenBiNXplcA==


Más adelante compartiré una entrevista más extensa para Youtube. 

ENTREGA 1. ¿Qué hace tan valioso al libro EL VENDEDOR HALCÓN: sus estrategias?

Bien, amigos lectores. Por fin solucioné los asuntos técnicos más importantes (aún me faltan otros) para presentarles esta nueva etapa de mi...